La verdad es que esta turista rusa ha hecho lo que yo he deseado cuando fuí al Louvre dos veces de visita. No, no me gusta ese cuadro. Nunca entenderé porque se agolpan más de 50 personas para sacar 50 fotos desde todas las esquinas a ese cuadro. Siempre hablan de lo mismo, que si no se sabe si sonríe o no, que si la miras de cualquier lado parece que te está mirando, que si es un cuadro enigmático, …
Sinceramente, nunca me ha gustado, me podéis crucificar si queréis pero no me gusta. No diré que no es una obra de arte porque yo de arte no entiendo nada, pero nunca le he visto tanto. Siempre he pensado que ese cuadro tiene más marketing que otra cosa.
Dicen que la pobre turista rusa igual está afectada por el Síndrome de Sthendhal. Yo no sé pero quizás estaría harta de hacer cola durante más de media hora para conseguir una triste foto esquinada de ese cuadro oculto detrás de un cristal anti-todo y protegido por 3 guardaespaldas.